domingo, 1 de enero de 2017

Remember.

Ojalá que cuando el tiempo se nos escape
y la oportunidad se nos vaya de las manos
no tengas miedo a recordar
y que cada paso que hoy doy a tu lado
no se confunda con las pisadas de quien recorrió la misma suerte.

Ojalá que me recuerdes para siempre como
la vez número mil de algo que ya hiciste antes
y la más especial,
que no olvides nunca el camino de vuelta a casa
y ojalá recuerdes recorrerlo con más gloria que pena.

Ojalá que recuerdes cuando me agarrabas la mano
y yo me agarraba más fuerte a tu corazón
y que sigas recordando mis chistes malos
y todas cosas estúpidas que me hacían tanta gracia.

Ojalá recuerdes siempre los abrazos de madrugada
como el para siempre que quisiste durante un tiempo
y que adoptes las líneas que me inspiraste como tuyas
hijas pródigas cuando ya no te respire a mi lado.

Ojalá me recuerdes y no sea como a una más.
Y ojalá no tengas que recordarme nunca
por haberme olvidado antes.

martes, 18 de octubre de 2016

De qué trata ahora.

No puede ser un error
que mi cabeza tenga la silueta perfecta del hueco de tu cuello
y encajemos como piezas de puzzle cuando busco mi casa
si se trata de confianza.
 Mis brazos tienen la longitud necesaria para rodear tu espalda
y la fuerza suficiente para agarrarme con fuerza a la vida que queremos juntos
si se trata de ganas.
Tu boca está a la altura de mis sueños y sólo hace falta cerrar los ojos para rozarlos
(a veces los abro, y no hay mejor sueño que verte besándome de cerca)
si se trata de sentirte.
Mis metas están allí donde tú estés esperándome 
si se trata de razones para ser fuerte.
Los huecos de mi mano están hechos para que tus dedos me rocen
como los engranajes de un reloj para el que no pasa el tiempo
si se trata de ser eternos.
Y si se trata de tiempo, que sean todos futuro
 y que sean todos contigo.

No podemos ser un error.



jueves, 29 de septiembre de 2016

Somos agua.

Hay gente que ama el olor tras la lluvia
y yo soy de las que amaba el camino
más que el destino
cuando llovías a mi lado.
Renacía desde mi cumbre
si te precipitabas sobre mi,
cómo explicarle a los demás
que cuando me rozabas éramos lluvia torrencial
y arrasábamos la tierra.
Éramos las gotas que se persiguen en la ventanilla
de camino a casa.
Era fuente entre tus dedos
 y tú manantial entre mis piernas,
éramos río en la palma de tus manos
y oasis era encontrarte en la cama un domingo.

Fuimos todo. Fuimos agua.


viernes, 19 de agosto de 2016

Las cosas que me da por pensar cuando te tengo lejos.

He pasado la vida a ciegas
soñando con encontrar el camino a casa.
He nadado en charcos de tristeza
más profundos que cualquier océano
y he corrido desiertos de decepciones
tropezando con mis propios pies.
He rezado al sueño por las noches para que me salvara del mundo
y al miedo para que me curara de él.
He hibernado lo que duran 20 inviernos a la intemperie
Y nunca el sol brillo tanto como cuando pronunciaste mi nombre en febrero.

Y es que cariño,
desde que tu eres
 han inventado las primaveras,
han secado los charcos
y en el desierto crecen flores.

Pero es que cariño, desde que tú estás
llevo los bolsillos llenos de suerte
y el vaso medio lleno se queda corto si sales a nadar conmigo.

Y lo que es mejor,
desde que estás y eres conmigo,
mi casa esta donde estén tus brazos abiertos,
ya no pacto con el miedo desde que son tus manos las que me rozan.
Ya no corro, ya no busco, ya no hiberno, ya no rezo.
Ya solo vivo de mirarte, que es lo más parecido a soñar que puede hacerse con los ojos abiertos.

miércoles, 27 de julio de 2016

Nadie escoge su suerte.

Posiblemente
el mayor de mis defectos y la mayor de mis virtudes
vayan de la mano y se resuman en sentir demasiado.
Porque sentir como siento es la única manera que tengo 
de sacar fuera lo que tengo dentro y dártelo.
Que lo que tengo, si aún me queda algo,
es lo poco que me falta por quitarme
de lo mucho que te queda por llevarte de mi.

Te pertenezco, y así debe ser.
Porque, si somos lo que sentimos,
entonces somos de quien nos hace sentir.
Y déjame decirte algo.
Lo que sentimos, nunca será suficiente.
Al menos suficiente para mi.
Sólo me conformo con lo que nos queda por sentir.
Y lo que nos queda por querer.
Ahora que el pasado no está presente
y ya no importa nada de lo que creí que aprendí
si nadie escoge su suerte
pero yo te seguiría escogiendo a ti.