A veces la tristeza me invade,
o quizás sólo sea soledad,
o nostalgia, fiel amante.
Esas veces las palabras me resbalan,
encontrando un punto de fuga en las manos.
Manos que acarician, si.
Que acarician esta triste pluma que habla demasiado
y se entiende demasiado poco.
A veces, cuando nadie mira,
te pienso y lloro tinta.
Y si miran, te pienso igual
y dejo la mirada perdida en el
límite entre tu boca y la mía.
A veces, me enamoro,
y recuerdo eso del Fall in love del inglés,
porque en eso de caer ya se advierte del tropiezo,
y el ser humano es el único ser
que tropieza dos veces en la misma piedra.
Y ya se sabe, no hay dos sin tres.
Ni yo sin ti. Pero, ¿Y tú sin mi?
A veces, sólo a veces,
parece que me quieres
como nunca jamás me quisistes.
Y a veces, demasiado a veces,
parece que te quiero,
como nadie nunca jamás te quiso.
Buuuaf chica, escribes genial, es que lo estoy flipando cada vez más con tus entradas. Sigue así, en serio :)
ResponderEliminarHola Eviita: acabo de llegar a tu blog y decirte que es precioso, he estado echándole un vistazo y me encanta la forma con la que te expresas, por eso aquí tienes una seguidora más. Iré leyéndote y comentándote mientras no te sea una molestia. También quisiera invitarte a mi blog, no deseaba ponerlo aquí pero no veía otra manera: http://www.bienvenidoaunnuevoamanecer.blogspot.com.es/
ResponderEliminarBellas tus palabras. Volveré muy pronto;
¡Saludos!
Lo de tropezar dos veces y más con la misma piedra, es el pan nuestro de cada día ¿Qué le vamos a hacer? Tu poesía es muy bonita.
ResponderEliminarSaludos.